domingo, 18 de diciembre de 2011

¿De qué sirve andar?


¿Alguna vez habéis tenido un deseo tan intenso que no hayáis podido dormir en días? ¿Alguna vez habéis soñado tanto con algo que os levantáis cansados, como si vuestro cerebro hubiera estado funcionando más por la noche que por el día? Yo sí, en su día, por algo que vi necesario en su momento para seguir evolucionando como persona: cambiar de aires.

No pretendo haceros entender la importancia que me es el no sentirme arraigado a ningún lugar; el buscar no sólo experiencias nuevas, sino el recopilar todas las que pueda antes del cese de mis días… aunque suele demasiado solemne y gravoso decirlo.

 Pretendo dejar constancia del punto de partida donde entra en acción ese famoso programa de movilidad Erasmus, tan mencionado en este blog antaño… y caído en el olvido en su día. Lo rescatamos del cajón de anhelos frustrados, lo desempolvamos y volvemos a preguntarnos qué maravillosas anécdotas nos podría preparar. La posibilidad de visitar un destino situado en el otro extremo de Europa; con costumbres, parajes y temperaturas tan distintas a las nuestras… no se torna ya lejana sino como una como otra cualquiera; una a tener en cuenta si quiero seguir llevando las riendas de mi vida.

Tristemente, persigo o idealizo varias utopías en esta vida… no solo a nivel gubernamental –como también creo haber dejado patente por estos lares-, sino a un nivel que toca todas las fibras que conforman mi vida así como mi futuro. No comparto la idea de trabajar cual robot el día de mañana, formas una familia común y morir pagando deudas y una hipoteca, ahorrando lo poco que sobre del sueldo mensual para dárselo al retoño de turno y regalarme un viaje o un capricho consumista de vez en cuando por eso de “no ser un mero instrumento estatal”.

Busco la libertad en un paso más lejano, cosa que no sé si conseguiré pero al menos lucharé cada día para intentar alcanzarla o al menos tocarla con los dedos. Busco vivir el día, perseguir lo que me haga feliz en cada momento… buscar el cambio, es decir, lo que me haga no destacar sino ser diferente de todos. He visto lo de trabajar por mera riqueza y no sirvo para eso… caería presa de la locura en un manicomio antes que currar en algo que no siento con el corazón.

Lo que deseo es que a medida que avanzo en la vida, pueda alzar la vista atrás y mirar las huellas que he dejado en el barro con mis botas; y ver que son profundas y bien definidas… y que están ahí porque yo así lo quise. Porque caballero, ese barro se quedará impregnado en mis pies el resto de nuestros días y no se podrá limpiar. Por eso, ya que hemos de avanzar inevitablemente, si no caminamos por donde queremos… ¿entonces, de qué sirve andar?


domingo, 13 de noviembre de 2011

Warmed up

Carta a las luces futuras del camino:

Míralos. Fueron criados por una masa, pero tendían a ser individualistas, creían ser especiales. Por eso al final, acabaron solos. Rodeados de gente, sí... pero solos.

La nieve empieza a postrarse por el mundo, "Winter is coming" decían. Y efectivamente así sucede. El ser humano se torna cada vez más frívolo; a niveles insospechados, diría yo. Pero seamos sinceros, ya ni nos sorprendemos de lo que somos capaces como especie.
Vienen con un fallo en el sistema, se tornan egoístas enseguida, maestros del oportunismo, defensores a ultranza de sus ideales... y señores, si se continúa por ese sendero, nos apagaremos lentamente, y extinguiremos la esperanza de vivir en un mundo amigable.

Está bien defender lo que consideras correcto, es instintivo buscar lo mejor para uno mismo... pero ninguna persona que haya sobrevivido sola, podría considerarse feliz.
No defendáis ideales, compartid valores exponiendo los vuestros y aceptando los ajenos. El saber no tiene lugar, y hoy en día el escuchar se aprecia más que el dinero... o bueno, quizás me excedo en mis declaraciones.

Buscad lo mejor para los tuyos, teniendo en cuenta que en mayor o menor medida, el resto de personas que te rodean están en tu misma situación... y somos demasiados para entrar en trifulcas y disputas. No solucionaríamos nada.
Por ello, respetad al prójimo y no busquéis ser alguien de éxito, buscad ser alguien que valga la pena. Lo demás vendrá solo.

No os asustéis del resto, mas tampoco os creáis mejores. Sed únicos y auténticos. Haced lo que os plazca siempre que no perjudiquéis a terceros... no juzguéis los errores ajenos porque todos los cometemos ,y perseguid la felicidad... que lo demás puede esperar.

Yo, por mi parte, predicaré mi ejemplo. Me compraron con numerosos defectos y me es menester tratar de paliarlos... y del resto aceptarlos. Lucho por algo difuso mas no desconocido, y cada día que pasa me acerco más a ello. Realmente, el 90% de los individuos que pueblan este planeta podrían andar diciendo que hacen lo mismo; pero no el mismo porcentaje lo hace tratando de no dañar a nadie a su alrededor.

lunes, 7 de noviembre de 2011

The Worst


Well I said from the first
I am the worst kind of guy
For you to be around
Tear me apart
Baby including this old heart
That is true
And never ever let you down

You shouldn't stick with me
You trust me too much, you’ll see
Take all the pain
It's yours anyway
Get out kid...

Oh, put the blame on me
You ought to pass, you’ll see
Somewhere outside
I threw love aside
Now it's a tragedy

Said from the first
I am the worst kind of guy
For you to be around

viernes, 7 de octubre de 2011

The fuck is that.

"You say that you love rain, but you open your umbrella when it rains.
You say that you love the sun, but you find a shadow spot when the sun shines.
You say that you love the wind, but you close your windows when wind blows.
This is why I am afraid, you say that you love me too.”

-Shakespeare

jueves, 6 de octubre de 2011

No sleep tonight...

De cómo la lejanía se tornaba difusa estando a sólo dos pasos.
De cómo los corazones que siguen latiendo son los que merecen la dicha, o eso decían.
De cómo podemos magnificar minucias sin quererlo, mas queriendo.
De cómo ver fantasmas bajo un manto de seguridad.
De cómo siempre nos queda la esperanza, más que sea un ápice, y eso nos hace seguir adelante.
De cómo el recuerdo nos derrama llantos de complicidad, porque no eramos más felices sino más inocentes.
De cómo vemos que el tiempo todo lo cambia y no siempre es a mal, pero nunca es del agrado de todos.
De cómo la irritabilidad está a la orden del día en todas las personas, porque nadie tiene siempre buenos días.

De cómo estas líneas, el que más el que menos, las conoce de primera mano. De como nos conforman como personas, mientras la vida juega a la aleatoriedad ordenada.



This is for the hearts still beatin'

You've been kicked out due your high ping.

Conexiones, conexiones everywhere.



Ya sea por el ordenador, por el móvil, o por datáfono. La cuestión es esa, ¿verdad? Estamos localizados permanentemente... y si no lo estamos, hay que preocuparse. El afán de organización y clasificación de la sociedad nos ha penalizado como individuos. Ya no somos personas, somos entes colectivos. Hombres singulares dentro de una comunidad sin la cual no somos nadie, pero la misma sin nosotros sí.

Meras máquinas; de trabajo, de estudio, o incluso de ocio. La cuestión es deambular por la urbe, haciendo algo que consideramos útil, conviviendo con esas personas pero sin conocerlas. Estoy seguro de que es equiparable la cantidad de palabras escritas o informatizadas que intercambias con tus conocidos que las que expresas en persona... o incluso más. Sabéis la vida al dedillo de cada persona que os rodea, y ya no de vuestros amigos más cercanos, sino de conocidos con los que puede que no intercambies una palabra en la calle... pero eso sí, es amigo tuyo en cualquier red social de turno.

A mi juicio, es admirable el querer el contacto con tus semejantes, el ser humano es un ser social... pero también es lamentable. ¿Dónde ha quedado ese recoveco que guardamos para uno mismo, para la meditación y el simple placer de andar solo? La soledad, esa gran dama temible, también necesita su dosis de cariño y compañía. Ese afán de controlarlo todo es banal y carece de todo sentido cuando mires la vista atrás el día de mañana. No te será de utilidad saber con quién estuvo quién, qué hizo, o por dónde anduvo.

Importas tú y los tuyos. Esos por los que de verdad darías la vida, de los que cualquier hecho perjudicial o simplemente digno de mofa sería motivo para armar una guerra. Ellos serán los que valgan la pena, su seguridad y bienestar. Su amistad... y en verdad creo que una amistad no se cuida por la red o por un mensaje de texto. Que no es menester jurunguear en los asuntos de los demás si uno no quiere que hagan lo propio con lo suyos.





Y yo, mientras, me alejo de todo.

miércoles, 15 de junio de 2011

10% of battery remainning

Las energía de las personas es muy limitada. Tenemos que estar continuamente recargándonos con besos, caricias, abrazos, conversaciones de tú-a-tú, siestas largas, drogas, alcohol y -porqué no decirlo- sexo del bueno. Todos y cada uno de nosotros, se recarga con alguno de estos elementos, o varios vaya. En mayor o menor medida, con las personas que más quieres o rodeado de gente desconocida... pero es así.

Es en esos momentos de mayor flaqueza, en el que estamos a punto de precipitarnos a lo más hondo, cuando necesitamos que nos inyecten esas dosis de alegría en vena... de ganas de vivir. ¿Tenéis ganas de vivir? Yo sí, pero tengo tan descuidadas mis baterías que apenas puedo andar.
Me cuesta respirar, me falta el aire. Necesito de mi droga más preciada, y yo... no la encuentro.

Mis cimientos se tambalean por enésima vez en mi vida, pues el que construyó esos pilares era un incompetente. No sé en que creer, pues ni de mi mismo me fío. Necesito desconectar, pero a lo grande. No tener preocupaciones venideras, no importarme nada ni nadie. Tengo que dejar de otorgar a las personas, el privilegio y el poder de destruirme completamente, aunque solo sean unas pocas.

Nadie tiene porque tener ese derecho, aunque no lo usen. Nadie.

viernes, 3 de junio de 2011

Japanese Glaciar Fox

Cual película de Disney que subliminalmente imita los efectos psicotrópicos, las baldosas del suelo donde me hallo se van resquebrajando cayendo hacia un vacío infinito. Un limbo que hacia tiempo que no se cruzaba en mi camino...


La verdad, no sé si serán los exámenes -los cuales he empezado a odiar con toda mi alma-, el tiempo que todo lo oxida, o el marketing de la industria de la golosina; pero me encuentro falto de fuerzas y de motivación. Según dicen, con el tiempo, nos vamos dando cuenta de cosas, y que -de poco a poco- colocamos los pies sobre la Tierra... quizás he llegado tarde, y sea eso lo que me sucede a mis 21 años.

Que edad tan estúpida para saltar de un avión, desde luego... ¿Cómo he llegado hasta aquí? Con lo tranquilo que estaba en tierra firme. ¿Quién necesita volar? Volar es de necios, de ilusos... de soñadores. Yo solía tener sueños, hasta que decidí ir a por ellos sin escuchar eso de "los sueños, sueños son". Ahora dudo de si hice lo correcto; pues total, era mejor hablar de lo que queremos hacer, que pasar a la acción.

Las personas cambian, se habitúan a su entorno. Empezamos a ser desagradables con nuestro entorno cercano y a simpatizar con lo nuevo, con el futuro o quizás lo que pudo ser otro presente -puede que queriendo ver que no hicimos lo correcto o queriendo vivir dos realidades-. Uno siempre quiere atribuirse beneficios y pluses sin que los demás tengan los suyos -los que les corresponden-... somos egoístas por naturaleza. Es así, desgraciadamente; y lo peor es que no lo reconocemos.. orgullosos encima. Damos asco como individuos, como raza, como todo. Ya no nos ilusionamos por las cosas banales del día a día, no nos molestamos por nada... no vemos el esfuerzo ajeno y magnificamos el propio.

Pero en qué momento más inoportuno me pongo yo a pensar estas cosas, corro peligro y yo pensando en las personas... ¡Ay, pobrecitos! Míralos, se ven como hormigas desde aquí ["¡Eso es que estás muy alto, Ollie!"] No son nadie, solo importan los que han saltado... y uno de ellos soy yo.

Por eso, por este motivo, me caigo en picado... veo pasar las nubes a gran velocidad. Veo como una minúscula esfera azul se hace, poco a poco, más y más grande... veo el suelo, de hormigón y como acortamos distancias a pasos agigantados. Lo tenía que haber visto venir cuando salté de aquel avión arriesgándolo todo... pero la euforia que sentía en mis venas era demasiado grande. Ahora lo veo, "cada vez más claro" podría decirse. Al saltar lo prometí, prometí que todo seguiría igual que planearía de forma continua sin miedo a nada, sin que se interpusiera nada en mi camino. Pero que va, el avión iba con más pasajeros, al parecer. Iba con un guión de telenovela que me niego a creer. Y yo, yo ya no tengo fuerzas, manejar un avión es cosa de dos aunque solo lo pilote uno, y necesito descansar; se me cierran los párpados, necesito quitarme algo de peso encima, sentirme más liviano... y creer que todo se arreglará o que fueron ilusiones mías.

Cenizas entraron en mis ojos y veo borroso cuando miro al frente.
No temo el golpe, pues hostias más duras he recibido... pero me asusta la caída y me encojo por las posibles secuelas.

"Hold on"


lunes, 23 de mayo de 2011

Never knows best...

Nunca sabes qué es lo mejor que te va a pasar en esta vida. A lo mejor ya pasó, a lo mejor está al caer, o a lo mejor llega en tu lecho de muerte. A lo mejor estas con un estado de animo deplorable y mejora, a lo mejor esta bien pero se incrementa esa situación...

Pero también puede que nunca pase nada destacable. En cualquier caso, vive cada dia como si fuera el ultimo, en base a tus valores y tu pensamiento. Que si mañana todo acaba, no te arrepientas de haber actuado mal; pues somos humanos, y podemos lamentarnos de cosas que hacemos, pero como ni eso sirve de nada. Continuemos.

Miremos adelante, placando sin miramientos todos los obstáculos que se nos interpongan en el camino. Vivid.

jueves, 28 de abril de 2011

No hay nada tan reconfortante como llegar el día de la semana en el que libras, el único; y ver que nadie tiene plan... Sientes malgastado ese día, pura pérdida de tiempo, vaya.

jueves, 21 de abril de 2011

Locus

Odio tener esa extraña sensanción de coger arena en la mano. ¿Se retiene o se escapa?
Últimamente, dudo de si hago lo correcto; de si tengo razón o me estoy hundiendo en el lodo. Temo que estén volviendo los fantasmas del pasado.

A pesar de ello, estoy estupendamente; sólo consumo algo de insatisfacción.

sábado, 9 de abril de 2011

miércoles, 6 de abril de 2011

Coeur

Esto que os presento hoy, señores, es un corazón. Un corazón de pirata.

Como todos los demás, es perfectamente maleable; se adapta a su uso, y al cuidado que se le tenga. Pero este, el mío, el que os voy a enseñar a continuación, va más allá.

Como buen pirata, busca nadar en mares de felicidad, rodeado por ese tesoro que siempre ha anhelado y para el cual dedicará toda su vida. Suele vagar por diversas islas buscándolo, quedándose por más o menos tiempo en ellas, según estime necesario para encontrar dicho botín... Porque al fin y al cabo, aunque él mismo no lo quiera, esa es la vida del buen corsario: navegar hasta encontrar las riquezas que nos harán despreocuparnos de todo para el resto de nuestras vidas.

Pero nunca es así, siempre que encontramos un buen tesoro suele ser porque hemos naufragado tras una horrible tormenta... Por ello, heme aquí, en un hermoso y dulce islote de arena blanca, rodeado por unas aguas tornadas verde lucero... disfrutando a cada instante de esta suerte, de mi suerte; la que busqué y al fin encontré...
Pero como en toda historia, tiene una parte mala, una adversidad que para Disney será fácil de solventar, pero no para un escritor tan oscuro como yo... porque no puedo evitar que me asalten los demonios cada noche - que me cueste dormir por dudas que me asaltan de a diario.

Los bucaneros son rudos cara al mundo -ya sea su propia tripulación, como enemigos-; pero cobardes y egoístas en su intimidad... viven con miedo, a que se les descubra su verdadero ser y pierdan credibilidad, tienen miedo a su propia ambición, a que les consuma cual Rey Midas.

En mi caso, vivo con el miedo de no saber hasta qué punto necesito la música. No se si puedo vivir en ella, o necesito convivir con ella.

lunes, 14 de marzo de 2011

Tenemos el punto rojo dilatado

Así es como estamos, jodidos.
¿Os preocupais por Japón?
...
¿Y qué fue de Haití?¿Y del Katrina?¿Y de la enorme cantidad de muertos día tras día en tu propia ciudad ya sea por accidentes de tráfico y/o inanición?¿Y África como continente?¿Y las desgracias que se sucede en Mexico, donde no hay orden alguno?¿Cómo va Oriente Medio y su reclamo de derechos y libertades?

No, el problema no son las personas. A todos nos afecta en mayor o menor medida, el sentirnos mal por desgracias de la raza humana... Si te ha tocado de forma personal por ti o algún familiar, pues peor... pero aquí el problema no es ese; ni mucho menos, ojalá.

El mundo se nos escapa de las manos, parece ser que nos esté devolviendo con creces todo el daño que le hemos hecho en nuestra agigantada evolución como especie. Me planteo, realmente en serio, si de verdad le queda poco a nuestro planeta. No digo que sea en 2012, pero está claro que si seguimos destruyéndolo todo a este paso, mucho más no aguantaremos.

Pero claro, el problema no es si el mundo se acaba. El problema es si el mundo se acaba estando tu dentro, vivo. ¿Verdad?

Me duele e impacta ver las desgracias sucedidas en Japón, temo lo que pueda pasar con Fukushima... Pero terremotos habrán más, y no podremos reparar los destrozos de más seísmos o similares catástrofes. Un Chernobil a gran escala es lo que nos puede deparar el futo, en lo que a materia nuclear se refiere. Pero puede haber más.

Debemos prevenir, no curar.

miércoles, 23 de febrero de 2011

S.O.S.

Pretenden ayudar a la raza humana, rescatar personas de la miseria...
No se dan cuenta de que antes que proteger y ayudar a nuestra especie, e indignarnos por las desigualdades que acontecen; hay que salvar este planeta, e impedir que desaparezcan los seres vivos que los habitan.

Al fin y al cabo, nosotros sí viviremos mañana, pero algún ser vivo en el mundo no podrá decir lo mismo. La Tierra, si seguimos a este paso, tampoco.



Es para pensárselo ¿no creéis? No digo que se dejen de lado las justicias más próximas y similares... pero sí que ponderemos.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Love comes like surprise ice on the water

¿Qué día es hoy, 16 de Febrero, no? Un día normal, como otro cualquiera. Al igual que hoy, hace dos días era un día como otro cualquiera, para mí y para tí. Para todos, aunque no lo quieran ver.

Pero ese no es el caso. Hoy podríamos decir que iba a hacer una entrada "Elle", pero pensándolo realmente, no es así. Hoy me permitiré el lujo de no hablar ni de una injusticia, ni una reflexión peculiar "típicas de la casa", ni ninguna banalidad similar con las que lleno el blog.



Hoy toca hablar directamente y sin tapujos de quien ocupa mi mente (y para los más románticos y ñoños, mi corazón) durante estos días, estos meses.
Desde hace unos ocho meses ya, me alegra las mañanas con sus mensajes, o las tardes con su mera presencia. Desde hace nueve, la conozco. Quizás, pensándolo, fue extremadamente precipitado todo... las arenas del tiempo fluyeron más deprisa que de costumbre esas dos o tres semanas. Pero bueno, no me arrepiento de nada.

No me arrepiento de haber arriesgado mucho, estaba en uno de los momentos más difíciles, a título personal, de mi vida. Caía en una espiral negra de depresión y pesimismo, de la que sólo unos pocos se daban cuenta, y aún así, no podían hacer nada. Había perdido ilusión por todo, y no encontraba un resquicio de luz, una pausa, en ese camino hacia el limbo más inexcrutable. No era ya la autodestrucción a la que nos sometemos todos en algún momento de nuestras vidas, ese paseo que damos en la cornisa de un acantilado no es equiparable a lo que sucedía. Alguien me había dado una patada en ese trayecto y me desequilibraba, me precipitaba hacia ese nivel que se encuentra justo debajo.

Podréis decir misa, pero vivimos para ser felices. Uno de esos pilares, por no decir prácticamente el único, es la búsqueda del gran amor (esa cosa "fea" pero que siempre perseguimos). Quizás no sea el mismo momento para todo el mundo, quizás no todo el mundo tenga esa esperanza en las personas; pero es así, vivimos para ser felices, y la mejor forma de lograrlo, la más plena es estando acompañado. No sé, realmente, podría afirmar que no sabía qué era eso -no en todo su esplendor-, hasta que la conocí. No digo que sea ese gran amor -aunque es inevitable que ahora mismo es lo que creo-, pues sería osado y de quinceañero ir por ahí promulgandolo; significaría que todas las relaciones pasadas no han servido para nada, pero es así como lo pienso.

Es perfectamente imperfecta. Es mi realidad, el momento en el que vivo; una de las razones por las que me levanto cada mañana, la razón para que en mi boca se dibuje una sonrisa es la idea de que ese mismo día, la puedo ver... que sé que está ahí cuando lo necesite. Mi apoyo junto con esos amigos que cuento con los dedos.

Con sus defectos y virtudes, es la que me acompaña estos días, la que me hace feliz. La que soporta mis tonterías de niño pequeño cuando brotan en mi interior, y la que saca su niñez cuando es necesario. La que soporta mis celos -que no son pocos- los tolera y hace lo imposible para disiparlos. La que demuestra resquicios de afecto y respeto incluso por aquellos que no lo merecen, cosa que está bien en algunos casos, pero no siempre. La que está pendiente siempre de tí, de todos; aunque muchas veces sin quererlo acabe cambiando de planes. Pero es que pretende estar en todos lados, ayudar a todo el mundo... y eso, señores, es del todo imposible; mas admirable porque sigue intentándolo.

Controla las normas de mi mundo, me tendió la mano en su día, cuando más lo necesitaba. Cuando necesité una conversación sincera y honesta, me la dio. Cuando necesité que me recordaran los valores por los que lucho, aquellos en los que en su momento me costó seguir creyendo; me los recordó. Me hace ver la belleza en cosas cercanas, cuando sólo podía mirar más allá del charco. Me asentó algunos sueños que ya tenía y me creó nuevos...

La verdad es que tiene el poder -cual divinidad- de con un simple gesto derrumbar un mundo a medio construir, un mundo que se ha ido enfocando a ella.
Un mundo que se construye día a día, cuando me levanto y me preparo para terminar aquello que estudio que da sentido a mis creencias. Aquello que me permitirá trabajar en algo que habré de agradecer por el propio placer de saberme defensor de todo lo bueno y justo, que me permitirá emprender todo aquellos trayectos y viajes que enriquezcan y agraden a todos mis sentidos.
Ella, por su parte, hace lo mismo; estudia algo que le fascina, en busca de ayudar a las personas más necesitadas -cosa que ya hace de forma altruista, a su medida-. Cosa que conseguirá, porque otra cosa no, pero perseverante e inteligente, es un rato.

No sé lo que ocurrirá mañana, pues. Le daré las gracias si se queda conmigo -aún siendo demasiado pronto para saberlo-, siempre que ella y el tiempo así lo deseen. Y si no, si algún día desea que nuestros caminos no vayan parejos, le daré las gracias por devolverme la ilusión por una vida alegre, por rescatar mis valores; y porqué no, haberme hecho pasar el mejor verano que he tenido hasta ahora.

De momento, hay que darle las gracias a ese pescado con corona por lo que me hace ser, por no ser una "elle" más, y por sacarme una sonrisa cada día. =)


PD: La destinataria de este texto merecía un reconocimiento por mi parte, una muestra de agradecimiento por lo menos; cosa que no suelo hacer. He ahí el motivo de esta entrada; además, ya llevaba demasiados días hablando con demasiada tristeza.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Zzz...

-Hay que tener un poco de mano izquierda en esta vida, Jose.
-Tranquilo, tengo mano izquierda; sólo que la guardo en el bolsillo. No tengo porqué sacarla si todos respetaramos tanto la ley como al prójimo... ¿no crees?




El ser humano no ha evolucionado del todo, no en la vertiente que corresponde...
Deberíamos tener un sistema por el cual, cuando nuestro entorno se torna frío y áspero -cuando nos enfrentamos a un época dura, cual invierno-, nuestro organismo entre en un estado de hibernación... cual erizos.

Somos muy similares a los erizos. Tenemos una capa externa "dura" , que nos sirve para protegernos de los peligros que nos rodean; pero desde que se abra o se rompa dicha coraza, se descubre un ser frágil y vulnerable... Pero fallamos en eso, la facultad de poder hibernar. Desearía tener dicha capacidad. Me ayudaría a pasar un periodo actual que se me torna apático y gris. No es tristeza, no es rabia. Las cosas no van mal, mas simplemente "van". Me hallo confundido conmigo mismo, costernado con los que me rodean, enfadado con la sociedad... harto del mundo. Dormir de forma atemporal, indefinida; hasta que el calor vuelva... la idea está bastante bien, ¿no?

Los días no hacen más que revelarme lo imperfecto que soy, y lo deseoso que estoy de que todo el mundo lo sea -o al menos lo que espero de forma predeterminada-. Pero no, es hora de cambiar... no por mí, sino porque nuestro entorno pesa, y mis hombros se encuentran cansados. Adaptémonos a una sociedad que parece tener prohibida la sonrisa, las muestras de afecto, la debilidad, los errores... lo humano. Seamos insulsos a los ojos de la gente, ciudadanos ejemplares, sujetos que se auto-limitan a la hora de demostrar sus sentimientos, temerosos de las opiniones ajenas y ávidos por llegar a casa, donde puedan quitarse esa máscara que huele mal... que apesta a desesperanza.
No es hora de creer en el hombre, ni en su humanidad... esas cosas no son más que estupideces que pregonan los más ingenuos de este mundo, los que aun no han sucumbido a las cadenas de esta robotización. Porque es eso mismo en lo que creemos, en el hombre como máquina, como un robot...
Honestamente, no seré un robot. No quiero. Consumimos todo lo que nos rodea en busca de la felicidad. Nuestras mentes están tan saturadas en busca de la misma, que otorgamos una magnitud exagerada a cualquie detalle que no nos agrade. Buscamos aprobación exterior, en nuestros semejantes, en la sociedad. Miramos con lupa el que nos miren con lupa...

Lo bueno que tienen los erizos es que son animales solitarios. No se preocupan del resto de los de su especie, no van en manadas ni cosas de similar índole.

Por eso, os propongo una cosa. Hibernemos. No todos, claro, sólo los que tengan un ápice de similitud con mi descabellada y hasta-ahora-inconformista forma de pensar y vivir... Durmamos nuestras almas hasta que esta tormenta pase. Adaptémosnos a esta sociedad -haceros pasar por zombies-. Cuando sea el momento de despertar lo sabréis.

miércoles, 26 de enero de 2011

Pum pum

Seré, efectivamente, un ser despistado y olvidadizo... ahora bien, me fijo en los detalles. En esos de los que las personas intentan ocultar pero su cuerpo muestra inevitablemente.

Me voy de viaje a lo más interno y oscuro de mi corazón, he de decirle... -pedirle que no deje de latir; que mantenga la ilusión.
Demasiado frío y lluvia estos días no es bueno, ya sabemos que las gotas de aguan erosionan poco a poco todo lo que tocan.

Que alguien me de un cuento para poder dormir tranquilo. La música no me quiere hablar estos dias, dice cosas banales y carentes de profundidad...

miércoles, 19 de enero de 2011

I want to runaway, and never say goodbye.

Hace mucho tiempo que no escribo y hay muchas cosas que quiero contar. Las omitiré. Sólo expondré pensamientos cortos. Reflexiones y frustaciones de mi día a día.



Quizás TEA-keshi, el anciano oriental que estudió ayer a mi derecha, no intentaba aprender chino. No ha escrito una sola palabra en español en el año y pico que llevo viendolo. Sólo escribe una hoja tras otra de símbolos que se presuponen chinos por le diccionario que tiene a su lado y que nunca usa. Después arranca la hoja, la dobla en tres, la relee y la guarda.
Tengo la firme teoría de que está haciendo una autobiografía, que una vez terminada enviará a su país de origen para que algun familiar lejano lo lea. No veo otra razón para escribir tanto a esa edad. La escritura esta sobrevalorada en los últimos años de tu vida.

Quizás no merezca un coche y efectivamente sea un peligro andante. Nunca llegué a pensar que fuera tan avergonzante caerse en parado con la moto; pero Dios mío, que salida tenía la moto que cogí ayer... se nota que no es la mía. Seguramente sea una señal.

Quizás, efectivamente sea una señal, que dice: "Te jodes. No saldrás de esta isla en tu vida, y haré que no quieras pasar aquí ni un día más. ¿Ah, pero... que ahora te empiezas a acostumbrar a estar aquí? Pues te joderé más aún. No dejaré que vayas a trabajar sin perder mínimo hora de ida y hora de vuelta, ni que vayas a surfear por tu cuenta, no. Olvídate de querer evadirte yendo a la playa cuando estés harto de todo. Usarás el transporte público y date con un canto en los dientes, ya que al menos tienes algo. Tu vida se basará en ir a clase por la mañana, estudiar por la tarde, y currar por la noche. No mereces ninguna clase de ocio, tú no."

Quizás, efectivamente estemos en el ocaso de este mundo. Párate un segundo a pensar, y verás que están sucediendose demasiadas catástrofes en este inicio de año. La naturaleza se está pasando tres pueblos, pero nosotros nos reimos de ella.

Quizás, la gente no es "auténtica" al cien por cien. Existen serios indicios de que toda la población mundial es bipolar. Nos enfadamos con el resto, pero intentamos bromear acto seguido. Intentamos mantener las relaciones intactas, en su punto álgido; pero todo se enfría, queramos o no. Nacemos y morimos solos... y hay que aceptarlo.

Quizás, la vida se ríe de nosotros después de habernos escupido en la cara. Las risas y las bromas son lujos que quizás no debamos permitirnos a nosotros mismos. Poco a poco te vas dando cuenta de lo dura y distante que en realidad es el transcurso vital de una persona. Quizás debamos dejar el júbilo para los actos superficiales... y llorar. Llorar por lo que somos, por dónde estamos, por lo que hacemos. La hipocresía está presente en cada palabra que sale de nuestra boca, en cada gesto que nuestro cerebro manda a hacer. Por eso quizás tenga que dejar de intentar se amable con desconocidos; simpático y sonriente a todas horas con cada persona que se me cruza por mi camino. Dejar de tener esperanzas en la humanidad y definitivamente no quitarme mis cascos para nada. Viajar encerrado en mi burbuja.

"But in the end, it doesn't even matter".