Seré, efectivamente, un ser despistado y olvidadizo... ahora bien, me fijo en los detalles. En esos de los que las personas intentan ocultar pero su cuerpo muestra inevitablemente.
Me voy de viaje a lo más interno y oscuro de mi corazón, he de decirle... -pedirle que no deje de latir; que mantenga la ilusión. Demasiado frío y lluvia estos días no es bueno, ya sabemos que las gotas de aguan erosionan poco a poco todo lo que tocan.
Que alguien me de un cuento para poder dormir tranquilo. La música no me quiere hablar estos dias, dice cosas banales y carentes de profundidad...
Hace mucho tiempo que no escribo y hay muchas cosas que quiero contar. Las omitiré. Sólo expondré pensamientos cortos. Reflexiones y frustaciones de mi día a día.
Quizás TEA-keshi, el anciano oriental que estudió ayer a mi derecha, no intentaba aprender chino. No ha escrito una sola palabra en español en el año y pico que llevo viendolo. Sólo escribe una hoja tras otra de símbolos que se presuponen chinos por le diccionario que tiene a su lado y que nunca usa. Después arranca la hoja, la dobla en tres, la relee y la guarda. Tengo la firme teoría de que está haciendo una autobiografía, que una vez terminada enviará a su país de origen para que algun familiar lejano lo lea. No veo otra razón para escribir tanto a esa edad. La escritura esta sobrevalorada en los últimos años de tu vida.
Quizás no merezca un coche y efectivamente sea un peligro andante. Nunca llegué a pensar que fuera tan avergonzante caerse en parado con la moto; pero Dios mío, que salida tenía la moto que cogí ayer... se nota que no es la mía. Seguramente sea una señal.
Quizás, efectivamente sea una señal, que dice: "Te jodes. No saldrás de esta isla en tu vida, y haré que no quieras pasar aquí ni un día más. ¿Ah, pero... que ahora te empiezas a acostumbrar a estar aquí? Pues te joderé más aún. No dejaré que vayas a trabajar sin perder mínimo hora de ida y hora de vuelta, ni que vayas a surfear por tu cuenta, no. Olvídate de querer evadirte yendo a la playa cuando estés harto de todo. Usarás el transporte público y date con un canto en los dientes, ya que al menos tienes algo. Tu vida se basará en ir a clase por la mañana, estudiar por la tarde, y currar por la noche. No mereces ninguna clase de ocio, tú no."
Quizás, efectivamente estemos en el ocaso de este mundo. Párate un segundo a pensar, y verás que están sucediendose demasiadas catástrofes en este inicio de año. La naturaleza se está pasando tres pueblos, pero nosotros nos reimos de ella.
Quizás, la gente no es "auténtica" al cien por cien. Existen serios indicios de que toda la población mundial es bipolar. Nos enfadamos con el resto, pero intentamos bromear acto seguido. Intentamos mantener las relaciones intactas, en su punto álgido; pero todo se enfría, queramos o no. Nacemos y morimos solos... y hay que aceptarlo.
Quizás, la vida se ríe de nosotros después de habernos escupido en la cara. Las risas y las bromas son lujos que quizás no debamos permitirnos a nosotros mismos. Poco a poco te vas dando cuenta de lo dura y distante que en realidad es el transcurso vital de una persona. Quizás debamos dejar el júbilo para los actos superficiales... y llorar. Llorar por lo que somos, por dónde estamos, por lo que hacemos. La hipocresía está presente en cada palabra que sale de nuestra boca, en cada gesto que nuestro cerebro manda a hacer. Por eso quizás tenga que dejar de intentar se amable con desconocidos; simpático y sonriente a todas horas con cada persona que se me cruza por mi camino. Dejar de tener esperanzas en la humanidad y definitivamente no quitarme mis cascos para nada. Viajar encerrado en mi burbuja.