martes, 26 de octubre de 2010

Noche Toledana



Hay una cosa que me asusta de mí:

La felicidad con la que vivo cada día, y la tristeza que me encuentra cada noche.

No es que no sea feliz, lo soy y con creces; debiéndose tanto a los que me rodean como a mi actitud diaria... pero es que me da miedo no serlo el día de mañana. Asusta que la melancolía invada mis venas, sangrándome el alma... pero sé que son sensaciones infundadas.
Por suerte, ahora no es el caso... pero llegado el hipotético momento de que fuera la persona más desgraciada del mundo, seguiría siendo feliz. Porque la vida pasa, y cada minuto que perdemos, no llorando, sino estando de forma apática incluso, es un instante de felicidad autoarrancada. Mutilamos nuestra felicidad con el interés de ser más felices, pero no nos damos cuenta de que con el mero hecho de existir, deberíamos ser felices... porque somos libres de hacer lo que nos plazca, aún cuando nos ponen barreras y dificultades. Simplemente hay que atenerse a las consecuencias.

Por eso, aunque los fantasmas del pasado nos persigan y las pinturas en las paredes que escribíamos cuando eramos felices se desdibujen, no nos deberán detener en nuestro paso por la vida. Sólo tenemos una oportunidad y hay que exprimirse al máximo por tener la mejor puntuación. Batamos todos los récords.

Mi noche particular tiñe el cielo de rojo... mi corazón escupe sangre, pero esta vez, pase lo que pase, será de alegría. Al fin y al cabo, la sangre es vida.


Hope, Peace & Soul.

jueves, 21 de octubre de 2010

Qué sabrás tú...



Que sabrás tú de la vida…
Tú,
que tienes veinte primaveras y parece que tuvieras sesenta;
que cambias de ánimo más que de calcetines;
que has llegado a disfrutar con la tristura de una noche solitaria;
noches de insomnio involuntario, pero complaciente.

Qué sabrás tú de la vida…
Tú,
que, a veces, regalas tus sueños, diciendo no necesitarlos;
que auto-limitas tus anhelos, pensando que no debes merecer más en esta vida;
que buscas vivir el día a día, pero acabas pensando en el mañana;
porque siempre hay un mañana... para bien o para mal.

Qué sabrás tú de la vida…
Tú,
que exaltas la más mínima alegría hasta puntos impensables;
que agravas el más ínfimo disgusto hasta cotas insufribles;
que tu apatía cuando estás decaído desespera;
desespera haciendo daño a los que más quieres… sin querer.

Qué sabrás tú de la vida…
Tú,
que miras al sol y esperas su calidez con los ojos cerrados;
que ansias volar hasta despertar en el exilio;
que no quieres vivir en la ciudad más triste;
pero vuelves, porque al fin y al cabo, tú eres el que la hace triste.

Qué sabrás tú de la vida…
Tú,
que te auto-recetas garabatos en un folio;
que a medida que escribes te desahogas, te transformas;
que transformas esa melancolía en gratitud;
gratitud por la vida otorgada y sus 20 años de buenos momentos.

Hope, Peace & Soul

miércoles, 13 de octubre de 2010

Music

Vuelvo a las andadas. La melomanía ataca de nuevo, pero hoy lo hace de forma directa. Me plantea una única cuestión: ¿Qué es para tí la música?



Posiblemente, la pregunta más difícil de responder de mi vida, mas no seguramente de la tuya.

Ya lo dije hace tiempo. La música es cómo suenan los sentimientos. Mas el concepto con el que entiendo la música abarca mucho más que esta frase que guarda en sí misma un poco de misticismo y mucho de "hipster".

La música es el mayor hobby que puede existir para mí. El más económico, rápido y amplio que conozco. Podría vivir sin muchas aficiones que considero de gran importancia en mi vida a día de hoy (un claro ejemplo sería el surf), pero no sin esas melodías que sanen mis oídos, calmen mi mente y ventilen mi alma.

Es de cobardes esconderse, así como huir o rendirse... pero una cosa he de decir, es bueno evadirse. La música es lo que me hace escapar de la realidad en la que vivo -no queriendo decir con ello que odie mi realidad-. Convierten mis pequeños trayectos de a pie o en guagua en placeres tan ínfimos que cada noche, cuando me acuesto, antes de que las sintonías me den las buenas noches, agradezco haberme levantado.
No me malinterpreteis. En verdad, adoro cada pequeño detalle que me rodea. Pero asumámoslo, el mundo a veces cansa y te satura.

En ciertas ocasiones, te enfrentas a un problema o adversidad que una canción adecuada puede ayudarte a solventar. En otras, simplemente deseas expresar esa felicidad. Quizás desees recordar a alguien, cabrearte con la sociedad, proclamar un miedo que te invade, o gritar que estás harto. Cualquier motivo es bueno para escuchar una canción.

Seguramente, cuando menos te lo esperes, sin apenas percibirlo, mi mano indagará en el bolsillo oportuno para sacar a relucir mi pequeño tesoro. Lo encenderé y empezará a reproducirse un tono que se conectará directamente con mi mente a través de mi oído. En ese momento sabrás que mi mente está funcionando. Quizás sólo sea para escuchar la canción que me roba el sueño esas noches, pero quizás -y sólo quizás- esté buscando solución a alguna preocupación que no me deja pensar con claridad y me eriza la piel sólo de dibujarlo en mi mente. O quizás esté conteniendo tanto estrés que mi mente necesida desconectar. O quizás algún gesto o actuación reciente me haya disgustado y quiera evadirme de pensar en ello. O quizás sea feliz y quiera bordar dicho gozo poniéndole banda sonora. O quizás...

Nunca sabrás con certeza qué es. Pero si la música está sonando y el reproductor funcionando, créeme, tendré mis razones.

Seguramente, a cualquier persona que lea esto le gustará la música. Pero es el nivel de fanatismo al que he llegado lo que me preocupa... me siento un bicho raro. Sé que mucha gente oye música, pero... ¿cuanta la escucha? Incluso propongo algo más, ¿Quién siente todas y cada una de las canciones que escucha? ¿Dónde están?

...

¿Alguien me escucha?

sábado, 9 de octubre de 2010

Con el reflujo del océano de la vida

" (...) Mientras recorro las playas que no conozco
mientras escucho la endecha
las voces de los hombres y mujeres náufragos
mientras aspiro las brisas impalpables que me asedian
mientras el océano, tan misterioso
se aproxima a mi cada vez más
yo no soy sino un insignificante madero abandonado por la resaca
un puñado de arena y hojas muertas
y me confundo con las arenas y con los restos del naufragio.
Oh! desconcertado, frustrado, humillado hasta el polvo
oprimido por el peso de mi mismo
pues me he atrevido a abrir la boca
sabiendo ya que en medio de esa verbosidad cuyos ecos oigo
jamás he sospechado qué o quién soy
a no ser que, ante todos mis arrogantes poemas
mi yo real esté de pie, impasible, ileso, no revelado
señero, apartado, escarneciéndome con señas y reverencias burlonamente amables
con carcajadas irónicas a cada una de las palabras que he escrito
indicando en silencio estos cantos y, luego, la arena en que asiento mis pies.
Ahora sé que nada he comprendido, ni el objeto más pequeño
y qué ningún hombre puede comprenderlo.
La naturaleza está aquí a la vista del mar
aprovechándose de mí para golpearme y para herirme
porqué me he atrevido a abrir la boca para cantar.
He oído lo que decían los charlatanes sobre el principio y el fin,
Pero yo no hablo del principio y del fin.
Jamás hubo otro principio que el de ahora, ni más juventud o vejez que las de ahora,
Y nunca habrá otra perfección que la de ahora,
Ni más cielo o infierno que éstos de ahora.
Instinto, instinto, instinto.
Siempre el instinto procreando el mundo.
Surgen de la sombra los iguales, opuestos y complementarios, siempre sustancia y crecimiento, siempre sexo,
Siempre una red de identidades, siempre distinciones, siempre la vida fecundada.
De nada vale trabajar con primor; cultos e ignorantes lo saben.
Seguro como lo más seguro, enclavado con plomo en las columnas, abrazado al poste firme,
Fuerte como un caballo, afectuoso, soberbio, ecléctico,
Yo y este misterio aquí estamos frente a frente.
Limpia y tierna es mi alma, y limpio y tierno es todo lo que no es mi alma,
Si falta uno de los dos, ambos faltan, y lo visible es prueba de lo invisible,
Hasta que se vuelva invisible y haya de ser probado a su vez.
Cada época ha humillado a las otras enseñando lo mejor y desechando lo peor,
Y yo, como conozco la perfecta justeza y la eterna constancia de las cosas,
No discuto, me callo, y me voy a bañarme para admirar mi cuerpo.
Hermoso es cada uno de mis órganos y de mis atributos, y los de todo hombre bello y sano,
Ni una pulgada de mi cuerpo es despreciable, y ni una debe ser menos conocida que las otras.
Me siento satisfecho: miro, bailo, río, canto;
Cuando mi amante compañero de lecho, que ha dormido abrazado a mí toda la noche, se va con paso quedo al despuntar el alba,
Dejándome cestas cubiertas con lienzos blancos que llenan con su abundancia mi casa,
Yo las acepto con naturalidad, ¿pues habría de tasarlas hasta el último céntimo para conocer exactamente el valor de su regalo?

¿Quién anda por ahí anhelante, místico desnudo?
¿Cómo es que saco fuerzas de la carne que tomo?
¿Qué es un hombre, realmente? ¿Qué soy yo? ¿Qué vosotros?
Cuanto diga que es mío deberás apropiártelo.
De otra forma, escucharme sería perder tu tiempo.
No voy gimoteando a través de la tierra:
Que los meses se pasan, que la tierra es fangosa, miserable y muy sucia.
Gemidos y plegarias serviles son remedios para enfermos e inválidos; quede el conformarse muy lejos de mi vida,
Yo me pongo el sombrero dentro y fuera de casa.
¿Por qué tengo que orar? ¿Y adorar y andar con ceremonias?
Después de escudriñar en los estratos, de analizarlo todo, de hablar con los expertos y calcular minucias,
He llegado a saber que el sebo más sabroso va adherido a mis huesos.
Me veo en todos, ninguno es más que yo, ni es menos un grano de cebada.
Sé que soy fuerte y sano,
Todo marcha hacia mí, constantemente,
Todo me escribe y debo descifrar lo que me dice.
Sé que soy inmortal.
Sé que mi órbita no podrá ser descrita con compás de artesano,
Que no me perderé como se apaga la espiral que en la sombra traza un niño con fuego de un carbón encendido.
Sé que soy venerable,
Y no fuerzo a mi espíritu a que explique o defienda,
Pues las leyes más fijas nunca piden disculpas
(Después de todo no soy más orgulloso que el cimiento que sustenta mi casa),
Existo como soy, con eso basta,
Y si nadie lo sabe me doy por satisfecho,
Lo mismo que si todos y uno a uno lo saben,
Hay un mundo al que tengo por el mayor de todos, que soy yo y que lo sabe,
Si llego a mi destino, ya sea hoy ya sea dentro de millones de años,
Puedo aceptarlo ahora o seguir aguardando, con igual alegría.
La base donde apoyo mis pies es de granito,
Me río cuando dicen que puede disolverse,
Porque conozco lo que dura el tiempo.


-Walt Whitman


PD: Una de las mejores canciones de Explosions in the Sky, uno de mis autores favoritos.

Octubre

Octubre, mes vacío. Ni verano, ni invierno. Ni vacaciones, ni navidad. Honestamente, para mí, es un mes que suele pasar desapercibido.

Entonces, ¿por qué esta entrada? Porque este mes da nombre a dos canciones de dos grandísimos grupos... y bueno, me apetecía hacerles un tributo.





Es curioso como la canción de La Fuga, en su día -justo hará un año- me despertaba una melancolía desmesurada, sentía una afinidad y cercanía por la canción que se torna desconocida a día de hoy. Actualmente, camino entre las nubes, pues soy feliz y me siento bien conmigo mismo y para con el resto de los seres que me importan.

Por eso, hoy os diré algo, algo que empecé a poner en práctica no hace mucho tiempo: aunque la vida te dé palos, sé feliz con lo que tengas. Cuando aceptes que eres feliz con lo que tienes, tu propia mente buscará más felicidad. Atraemos lo semejante, así que ya sabeis, empezad a sonreir un poco =).
Y no lo digo yo solo... http://eltrasterodemimente.blogspot.com/2010/01/sonrie.html


Hope, Peace & Soul

martes, 5 de octubre de 2010

Y hablando de Thrice

Un poco de ellos, en versión acústica. =)




Hope, Peace & Soul

Jose se corre con/por...

-Con Thrice y todos sus discos. Obras maestras en estado puro.
-Con Mewithoutyou y sus gritos post-hardcore a destiempo con la melodía. Los pelos como escarpias.
-Por pasar más tiempo con esos ojos verdes que me hacen sonreir. Que no sea en una biblioteca, por favor.
-Con los iPhones. Quiere uno desesperadamente desde que se le rompió su querido ladrillo.
-Con los cordones con LEDs. Deben ser la hostia por la noche.
-Con músicos varios como Menomena, Biffy Clyro, Portugal The Man, Devil Sold His Soul y Minus The Bear. Y echa de menos no tener que estudiar para habermelos pulidos todos ya en una semana.
-Por estudiar Derecho Administrativo.
-Por aprobar Derecho Penal.
-Por escapar de esta isla. De nuevo.
-Por un poco de frío y poder usar de una vez los pasamontañas y chaquetas. FRÍO VEN A MÍ.
-Por tener tiempo para tocar la guitarra. What's the point if you kill and die for love (8) ...
-Por terminarse el tatuaje del brazo.
-Porque le crezca el pelo con la longitud que quiere de una vez.
-Porque cicatricen y se curen los nuevos piercings y agujeros, así como superar los 2mm de dilatas. Hasta la polla de curarlos ya.

Creo que no me queda nada.

Sobre cultura y arte todo está todo escrito...

Efectivamente es así, señores. No hablaré hoy del elemento cultural para mí por excelencia. Hoy no usaremos los oídos para deleitarnos nuestras mentes, sino nuestros ojos más bien...



Hoy os quiero hablar de imagenes. Del cine en particular, de la televisión en segundo lugar... y aunque mi posición al respecto es de admiración y gusto por el primero y repulsión por el segundo, siendo que es del todo una falacia. Ambos conceptos van tan ligados hoy en día que no me siento cómodo con mi posicionamiento. Ajo y agua, no me es menester discutir eso hoy.

El cine. Qué decir de este séptimo arte. Me encanta. No hay más, pero tampoco menos. Os explico:
Me gustan las películas, me permitiré mojarme, me gustan diversos tipos de películas -a saber, pelis indies, de autor, opinar sobre las de "culto"- pero hay una que os interesará saber... adoro las películas románticas -soy un ñoño amariconado quizás-, pero es cierto. Me hacen reflexionar sobre muchas cosas, sobre todo cuanto menos sentido puedan parecer tener. Obvia decir que amo el cine francés.

Pero ya está. No hay más que expresar sobre ello. No es la pasión que me da la música la que siento, simplemente me parece un entretenimiento más; de los mejores, só, pero al fin y al cabo uno adicional... Y es que considero que debemos vivir nuestra vida malgastando lo menos posible el tiempo visionando otras vidas que para colmo suelen ser ficticias y llenas de tópicos. Alguien dijo una vez "La vida es lo que pasa, mientras haces otros planes", y yo opino que ya que estamos continuamente malgastando nuestra vida, por lo menos malgastemosla en la misma propiamente dicha, no en invenciones de otros para regocijarse con el dienro que ganamos -aunque no digo que haya gente que cree cine por amor al mismo-.

No sé, no es que no me guste. La realidad es que estoy celoso, celoso de esa gente que se apasiona con el cine en demasié, quiero ser uno de ellos. Quiero aprender de cine, pero me cuesta estar sentado hora y media delante del ordenador viendo una película... por lo menos con la música puedo seguir con otras actividades.

Esa es mi gran reflexión de hoy. Realmente creo que esta entrada es bastante banal y mediocre. Pero llevaba tiempo sin escribir, asi que no me pidáis más.


Hope, Peace & Soul