viernes, 16 de enero de 2015

Bristol is different.

Faltan 4 días para hacer un mes en Bristol, y a riesgo de sonar a tópico parece que fue ayer. Por dónde empezar? Por el final.

Me hallo ahora mismo en una habitación de prestado. Me queda una semana aquí y no sabré dónde caerme muerto. Lo que pudiera parecer una locura, una preocupación ya se convierte en algo cotidiano. El título de la entrada lo expresa, y así lo afirmo. Un día estás en lo más alto, otro día en el mismísimo infierno. He pasado este mes deambulando de un lado a otro, durmiendo donde puedo, o donde me dejan. Desde el inicial hostel donde he encontrado las personas más variopintas que haya podido llegar a conocer, a compartir un estudio u que te subarrienden una habitación por semanas. No veo el momento de tener una cocina propia o un baño limpio "de verdad".

He estado comiendo precocinados, bocadillos y demás comida de dudoso beneficio sanitario (aunque más bien por comodidad y vagancia, he de reconocerlo), Quiero hacer unas lentejas, así de rápido lo resumo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario