Estimado Sr. Ian:
Hace mucho tiempo que no hablamos, ruego me disculpe. He estado ocupado intentando encaminar mi vida. Usted ya sabe como están las cosas por aquí y no es fácil labrarse un futuro estando rodeado de tantos factores externos que afecten a la realización propia.
Anoche, hablando con unos conocidos, volví a soñar despierto. Parece que mi mente quiera jugar conmigo, varias veces al año me asalta esa idea a la cabeza con más fuerza.. y es en esos días señalados dónde no puedo controlar mi impulso.
Quiero volar. Aún recuerdo cuando cumplí la mayoría de edad y puse sobre la mesa a mis progenitores la idea de hacerme surcador del cielo. Cuando expresé conscientemente esa necesidad que tenemos algunas personas, como usted, de emprender el viaje; de vivir día a día atravesando nubes, superando tormentas y teniendo las mejores vistas posibles que podamos ver en este planeta.
El cielo es infinito, es intangible, etéreo, harmonioso. Es aquello por lo que personas célebres en esta vida, como Da Vinci, suspiraron cada minuto que pasaron a ras de suelo. Me apena volver a sentir que mi lugar no está aquí. Buscas darlo todo por la gente que te importa, pero no ves una valoración positiva y eso cansa. ¿Usted también se acuerda de ese sentimiento verdad? Pero yo me desentendí del problema, como siempre. Usted supo resolverlo y ahora está a miles de kilómetros sobre el cielo.
Me apena haber tomado una senda distinta a la suya, me duele aunque sé que no podría haberla realizado. Los medios económicos tampoco lo permiten, y es que el mayor placer que existe en esta vida se paga caro. Los sueños son difíciles de alcanzar para todos.
En fin, espero que no le haya molestado que compartiese de nuevo mi asfixia con usted. Espero le sirva al menos para que si en algún momento flaquea o duda de lo bonito de su profesión, recuerde que es uno de los pocos seres humanos que tiene la suerte de decir que es capaz de volar, como una golondrina.
Por otra parte, espero verle pronto. Ahí arriba, o aquí abajo.
Un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario