miércoles, 11 de abril de 2012

NKB

Llega la noche y te recuestas en tu cama, colocándote en posición fetal y conteniendo una lágrima sin saber porqué. La habitación está cubierta por un manto de oscuridad que no ayuda. Te lamentas de tu situación actual, crees que no la mereces y que podría ser mejorable... o peor, que mejorará sí o sí.
Te quejas por cada cosa que sucede. Porque lo quieres todo, porque siempre te has creído que has dado el mundo por personas que te importan y que no lo han valorado lo suficiente... porque quieres algo más. Y más, y más. Y no entiendes al resto, pero tampoco lo aceptas. Aunque creas lo contrario.

Es injusto, te dices. No es lugar para mí, y mucho menos situación. No nos damos cuenta de que lo que va mal no es el resultado, sino el planteamiento. Hay que valorar lo que tenemos en el presente, lo que podemos tener y lo que ya no nos acompaña. Aceptemos que las cosas cambian. Y las personas más aún.

No te plantees morir de rodillas, pero no busques saltar a lo más alto cada segundo que pase de tu vida. Mantente constante. Fíjate metas reales, pequeñas alegrías y ve recolectando... al merme que dirían. Porque las cosas pueden ir a peor, y nunca nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos.


.. Porque jamás se sabe lo mejor que podrá pasar. Por eso, y porque no son horas de escribir libros de auto-ayuda, me enciendo el último y me voy a dormir. El insomnio ataca demasiado por las noches, y es difícil luchar solo. Bona nit.

1 comentario:

  1. Tú nunca estarás solo. Si te falta algo, para eso tienes un pájaro en el brazo que puedes mandar a buscarme, cual paloma mensajera :)

    ResponderEliminar