miércoles, 21 de abril de 2010

Sobre boliches y demás esferas

Jode que la suerte te escupa la espalda.
Es suficiente motivo para lanzarte a navegar...




Me gusta navegar por estos lares, encuentras gente curiosa. Un día te da por ponerte las lentes y descubres un gran mundo a tu alrededor, ves día sí, día también, a gente con la que jamás has cruzado una palabra, mas saben que existes. Eso me agrada. Saber que aunque te sientes desubicado, en realidad, por mucho que te pese y cueste admitirlo, formas parte de algo.

Ves doscientos cincuenta mil personas. Doscientos cincuenta mil mundos. Ninguno es para mí, no soy para ninguno. Pocos me interesan, no deben interesarme.

Desearía condensar esos mundos en un estuche de boliches. Y coger uno desgastado por fuera, que denote lo que le ha curtido la vida; que tenga un cristal negro mas colores brillantes y alegres en el interior, pues las mejores personas son aquellas que viven con una sonrisa en la cara, sabiendo que el mundo está a oscuras; además un cristal traslúcido, pues adoro las personas transparentes y simples, pues gente más simple que yo... poca; bueno, y que sobresalga en tamaño al resto, indicando que tiene un extenso pensamiento existencialista.

No pido nada, vamos. Un boliche normal y corriente :___)

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