Hay una cosa que me asusta de mí:
La felicidad con la que vivo cada día, y la tristeza que me encuentra cada noche.
No es que no sea feliz, lo soy y con creces; debiéndose tanto a los que me rodean como a mi actitud diaria... pero es que me da miedo no serlo el día de mañana. Asusta que la melancolía invada mis venas, sangrándome el alma... pero sé que son sensaciones infundadas.
Por suerte, ahora no es el caso... pero llegado el hipotético momento de que fuera la persona más desgraciada del mundo, seguiría siendo feliz. Porque la vida pasa, y cada minuto que perdemos, no llorando, sino estando de forma apática incluso, es un instante de felicidad autoarrancada. Mutilamos nuestra felicidad con el interés de ser más felices, pero no nos damos cuenta de que con el mero hecho de existir, deberíamos ser felices... porque somos libres de hacer lo que nos plazca, aún cuando nos ponen barreras y dificultades. Simplemente hay que atenerse a las consecuencias.
Por eso, aunque los fantasmas del pasado nos persigan y las pinturas en las paredes que escribíamos cuando eramos felices se desdibujen, no nos deberán detener en nuestro paso por la vida. Sólo tenemos una oportunidad y hay que exprimirse al máximo por tener la mejor puntuación. Batamos todos los récords.
Mi noche particular tiñe el cielo de rojo... mi corazón escupe sangre, pero esta vez, pase lo que pase, será de alegría. Al fin y al cabo, la sangre es vida.
Hope, Peace & Soul.
La felicidad con la que vivo cada día, y la tristeza que me encuentra cada noche.
No es que no sea feliz, lo soy y con creces; debiéndose tanto a los que me rodean como a mi actitud diaria... pero es que me da miedo no serlo el día de mañana. Asusta que la melancolía invada mis venas, sangrándome el alma... pero sé que son sensaciones infundadas.
Por suerte, ahora no es el caso... pero llegado el hipotético momento de que fuera la persona más desgraciada del mundo, seguiría siendo feliz. Porque la vida pasa, y cada minuto que perdemos, no llorando, sino estando de forma apática incluso, es un instante de felicidad autoarrancada. Mutilamos nuestra felicidad con el interés de ser más felices, pero no nos damos cuenta de que con el mero hecho de existir, deberíamos ser felices... porque somos libres de hacer lo que nos plazca, aún cuando nos ponen barreras y dificultades. Simplemente hay que atenerse a las consecuencias.
Por eso, aunque los fantasmas del pasado nos persigan y las pinturas en las paredes que escribíamos cuando eramos felices se desdibujen, no nos deberán detener en nuestro paso por la vida. Sólo tenemos una oportunidad y hay que exprimirse al máximo por tener la mejor puntuación. Batamos todos los récords.
Mi noche particular tiñe el cielo de rojo... mi corazón escupe sangre, pero esta vez, pase lo que pase, será de alegría. Al fin y al cabo, la sangre es vida.
Hope, Peace & Soul.
Mis noches siguen siendo de frío negro, pero confío en que se vuelvan verdes! xD
ResponderEliminarYeahh...este es el espiritu del ebanista! por este entonces ya te "conocia" y tengo q confesar q transmites un buen rollismo al instante increible...los q estan a tu lado saben de lo q hablo...
ResponderEliminarP.D.no t olvides de tu ultima frase..,la sangre es vida!...vamos a seguirrrr!:)