jueves, 13 de mayo de 2010

Mar infinito



"When you cry, a piece of my hear dies..."


Siempre vivíamos en un charco. Lleno de lodo, que nos impedía movernos; pero al fin y al cabo, un charco.
No tenía nada más que chapotear y llegaba a tí... para lo que me hicieras falta, para lo que te hiciera falta. No me preocupaba de verte, te podía ver cuando quisiera. Tú más de lo mismo.

Ayer cambió todo. Realmente no cambió, ya estaba todo pensado, el camino estaba trazado por mis suelas, no tenía más que empezar a recorrerlo. Un camino en solitario, en busca de una realización personal, pues feliz... feliz soy teniendo lo que tengo. Sin tener nada.
Es cruel decirlo, me asusté al pensar en tener compañía. Al pensar en tenerte. Porque no esperaba tener a nadie conocido sentado al lado mientras vuela mi mente.




Hoy cambian las tornas: ahora no es un voy, sino un ven. Ahora me maldigo por haber dudado. Ahora vuelvo a dudar sobre si es lo adecuado, lo correcto.

Estás cansada de ir a contra-corriente, yo de seguirla. Me asusta caer en una espiral de afecto de la que no pueda salir, aún sin llegar a entrar; pero me encantaría amanecer viendote libre, al fin. Que amanezcas con una sonrisa somnolienta mientras cruje el reloj; por compañía incienso, un joy y té. Sabiendo que el cielo y las nubes son nuestras porque nieve y lluvia no faltarían {nieve-lluvia-días meláncolicos}. "Durmiendo tan cerca que amaneceríamos siaméses"

Por otro lado, puede que no. Que quizás sea otro paso que haya que hacer en solitario. Los consejos se dejarían para el teléfono. Será la diferencia: pasaremos de un charco a un mar infinito.

¿Te veré o no con gorro?

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