Me encantan las dilataciones.
Es una de esas cosas que me alegra que se hayan puesto de moda, como los tenis "cantosos", aunque debido a eso tengo ya tantos pares que no están regados por la habitación y me he replanteado volver a usar sólo tenis negros (antes era difícil encontrar unos tenis "coloridos").
A principios de año, con mi iniciativa emergida a raíz de "año nuevo, vida nueva", decidí dar un paso adelante y empezar a dilatarme la oreja.
PRIMER INTENTO
Empecé cogiendo mi piercing de la lengua y transformando un diminuto 1.2mm en 1.6mm (o 1.8mm, ahora no estoy seguro). Por algo se empieza. Acto seguido, ignorante de mí fui a introducirme con las mismas un palillo de los oídos... al palo. No entro ni por asomo. Así que siguiendo el ritmo, me planté en mi casa con una "espiral dilatadora" que llega a 4mm. A mi parecer un tanto bruta, pues enseguida se ensancha, pero no estaba por la labor de gastarme la pasta en dos espirales. Bastante me costó una.
En 3 días llegué a 3mm a base de agua y jabón. El lóbulo no aguantaba más... salía un hilo de sangre y justo cuando voy a aflojarlo va y se escapa por el sumidero... Aunque después logré recuperarla, tardé una semana rebuscando por las tuberías del baño; y, consecuentemente, el agujero volvió a la normalidad.
SEGUNDO INTENTO
Recuperé la espiral... y la piel ya acostumbrada a maltratarla, enseguida retomó los 3mm, pero uno y sus inseguridades hicieron que me lo quitara de nuevo.
Odio los lóbulos grandes, no los lóbulos dilatados, no. Los lóbulos grandes. Si al menos tuviera algo de armonía con el resto de la oreja...superior a mí el verme con el lóbulo hinchado y amorfo.
Aun así, cuando se me mete algo en la cabeza... voy a por ello. Por eso habrá un tercer intento...
PD: No os flipéis, mi objetivo son 4mm o 5mm.
Hope, Pace & Soul
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